
Lograr un calentamiento adecuado en hornos de vidrio de formas irregulares
Seamos honestos: las lámparas infrarrojas estándar son excelentes… hasta que dejan de funcionar. En cuanto se trabaja con un horno de forma no estándar, quizás debido a su tamaño reducido o a la necesidad de dar forma a piezas de vidrio de formas muy extrañas, esas lámparas “listas para usar” comienzan a fallar.
Como resultado, aparecen zonas frías en el vidrio. Y cuando el sistema de calefacción no se adapta a la curvatura del vidrio, se produce una templación desigual y esas molestas distorsiones ópticas que arruinan la calidad de la pieza.
Creando lámparas que realmente se adapten al diseño del horno
No creemos en soluciones “casi buenas”. Construimos nuestras lámparas infrarrojas según las dimensiones y formas precisas que usted requiere, así podrá eliminar esos espacios vacíos entre las partes del horno.
Al ajustar las dimensiones del tubo de cuarzo, es posible colocar más elementos calefactores dentro del chasis, sin que esto genere sensación de sobrecarga. No se trata solo de hacer que la lámpara encaje en su lugar, sino también de asegurarse de que el calor llegue exactamente donde sea necesario.
Para ello, utilizamos luz infrarroja de onda corta. Esta luz atraviesa rápidamente el vidrio, llevándolo al punto adecuado de ablandamiento, sin desperdiciar energía en calentar las paredes del horno.
Los pros y contras del diseño personalizado
Un diseño más compacto es ideal, pero hay que tener cuidado con la densidad de energía generada.
Si acortamos la lámpara pero mantemos una alta potencia, el calor se concentra aún más. Es muy poderoso. Pero es necesario asegurarse de que el sistema de control pueda manejar ese aumento rápido de temperatura, para evitar que se supere la temperatura deseada.
Para soportar esta presión, utilizamos cuarzo de alta pureza. Este material puede resistir los cambios de temperatura sin agrietarse. Además, adaptamos las conexiones para que coincidan con su sistema eléctrico actual. Solo hay que reemplazarlas. No es necesario desmontar todo el sistema eléctrico.
Resolviendo los problemas de diseño
Las lámparas personalizadas son la solución perfecta para los “zonas muertas” en los hornos de formas irregulares. Permite dirigir el calor exactamente allí donde la curvatura del vidrio es más pronunciada. Así se logra un acabado uniforme.
Pero hay un detalle: como estas no son piezas genéricas que se puedan comprar en cualquier lugar, el mantenimiento debe realizarse de manera más cuidadosa.
Siempre recomiendo tener un 10-15% de repuestos en reserva. De esa manera, cuando alguna lámpara se dañe, su producción no se verá interrumpida mientras espera por un reemplazo.