
Mantener a las personas calientes en zonas húmedas (sin dañar el equipo)
¿Alguna vez has intentado cambiarte de ropa en un vestuario que parece un congelador? Es algo terrible. Pero para quienes diseñan estos espacios, es una pesadilla. Hay que elevar rápidamente la temperatura, pero al mismo tiempo hay que lidiar con vapor, salpicaduras y alta humedad. Si no se tiene cuidado, los dispositivos electrónicos pueden dañarse en una semana.
Por eso recurrimos a las ondas infrarrojas de corta longitud. La mayoría de los calentadores solo intentan calentar el aire, lo cual es inútil en un vestuario donde hay corrientes de aire. Las ondas infrarrojas son diferentes: envían energía directamente hacia la persona. Piénsalo como entrar en un lugar soleado en un día frío: no necesitas esperar a que el viento caliente el ambiente; simplemente sientes el calor en tu piel al instante. Es rápido. Muy rápido. Y eso significa que no desperdicias energía tratando de calentar todo el espacio, sino que solo calientes a la persona que está debajo del haz de calor.
Lidiar con la humedad
El agua es el enemigo aquí. Para evitar que todo se dañe, fabricamos estos dispositivos según los estándares IP55. En términos sencillos, están herméticamente cerrados. El polvo no puede entrar, y si alguien accidentalmente rocía agua o se acumula vapor, al dispositivo no le importa. Utilizamos juntas resistentes a altas temperaturas y entradas para cables bien selladas, para mantener la humedad alejada de los componentes eléctricos. Además, utilizamos reflectores de aluminio pulido. Estos actúan como espejos, dirigiendo el calor hacia el suelo, evitando así que el techo se caliente demasiado.
Algunas cosas a tener en cuenta
Estos dispositivos generan mucho calor, por lo que hay que ser inteligente al decidir dónde colocarlos. Debido a que el calor está muy concentrado, no se pueden colocar demasiado bajos. De lo contrario, en lugar de proporcionar calor, causarán quemaduras. Por lo general, recomendamos una altura mínima de 2,2 metros para garantizar la seguridad y comodidad de todos.
Un último consejo: revisa tus interruptores. Cuando estos dispositivos se encienden, hay un breve aumento en la corriente eléctrica. Si tus interruptores son demasiado sensibles, se apagarán en cuanto comience a haber calor. Es un detalle pequeño, pero te ahorrará muchos problemas el primer día.